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Restauración de la Fuente de la Puerta de Jerez

En la línea de colaboración que viene realizando desde hace años el Servicio de Archivo, Hemeroteca y Publicaciones del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla con la Gerencia de Urbanismo, en la recuperación de una información esclarecedora para documentar las intervenciones en la restauración de edificios y monumentos municipales, se sitúan estos documentos que mostramos. Inusual interés han suscitado la propuesta de la recuperación de los mal denominados Niños Meones de la fuente de la Puerta de Jerez de Manuel Delgado Brackembury. Entre las fotografías que se custodian en la Fototeca Municipal se estableció una primera cuestión: las esculturas de los niños no desaparecieron en la década de los años sesenta ni en la de los ochenta. Quedaba por averiguar cuándo y por qué desaparecieron. Esas cuestiones, y otras, han sido aclaradas suficientemente acudiendo a los fondos documentales del Archivo Municipal de Sevilla.


En la línea de colaboración que se viene realizando desde hace años con la Gerencia de Urbanismo, los fondos documentales del Servicio de Archivo, Hemeroteca 
y Publicaciones del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla ofrecen siempre una información esclarecedora en la investigación previa a la intervención en la restauración de edificios y monumentos municipales. Los documentos de Archivo, la Prensa y la Fotografía arrojan luz sobre el cómo, el cuándo y el por qué en la evolución histórica de cualquiera de estas piezas, objeto de la rehabilitación acometida por la Gerencia de Urbanismo. Entre estos trabajos han destacado las intervenciones en el Real Alcázar, la fachada de la Casa Consistorial, el monumento a la Inmaculada de la plaza del Triunfo, el Hospital de San Lázaro; la escultura del Cid Campeador de la glorieta de San Diego, los grupos escultóricos de la glorieta de Covadonga, las esculturas y fuentes de la avenida de Perú o las verjas de cerramiento de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Inusual interés ha suscitado la propuesta de la recuperación de los mal denominados Niños Meones de la fuente de la Puerta de Jerez. Entre las fotografías que 
se custodian en la Fototeca Municipal se estableció una primera cuestión: las esculturas de los niños no desaparecieron en la década de los años sesenta, como apuntaban unos, ni en la de los ochenta, como decían otros. Existen imágenes de la plaza inundada en 1947 (©ICAS-SAHP, Fototeca Municipal de Sevilla, archivo Serrano) y otra de febrero de 1954 (©ICAS-SAHP, Fototeca Municipal de Sevilla, archivo Serrano) con una fuente cubierta por la nieve, en las que ya no queda rastro de los niños. Además, como podemos ver, una placa de vidrio de 1934 (©ICAS-SAHP, Fototeca Municipal de Sevilla, archivo Serrano) con un grupo de manifestantes encaramados a la fuente, nos daba otro límite cronológico.

Quedaba por averiguar cuándo y por qué desaparecieron. Esas cuestiones han sido aclaradas acudiendo al patrimonio documental del Archivo Municipal. Entre las distintas medidas proyectadas por el Ayuntamiento de Sevilla para mejorar la imagen de la ciudad ante el desarrollo del certamen Ibero Americano de 1929, el Alcalde propuso la instalación de fuentes monumentales en la Plaza de la Virgen de los Reyes, en la glorieta de Don Juan de Austria, y en la plaza del Cardenal Lluch; la propuesta fue aprobada por la Comisión Municipal Permanente el 26 de diciembre de 1928. De estas obras se encargarían Manuel Delgado Brackembury, de las dos primeras, y José Lafita 
Díaz, de la tercera. 

En las imágenes podemos apreciar los distintos dibujos y bocetos presentados por Brackembury para la Fuente de la Puerta de Jerez, así como un completo testimonio 
documental de la instalación de la fuente y su puesta en funcionamiento el 22 de abril de 1930. (©ICAS-SAHP, Archivo Municipal de Sevilla, Asuntos Especiales, expediente 48/1928).


Tras la guerra civil española, el Alcalde propuso la reforma de la fuente, situada en la por entonces plaza de Calvo Sotelo; esta propuesta fue aceptada por la Comisión 
Municipal Permanente en su sesión de 12 de julio de 1939. La modificación, consistente en la sustitución de las figuras de los niños por cuatro surtidores luminosos de agua, se justificó en la falta de armonía entre la figura de los niños y la escultura de Híspalis. (©ICAS-SAHP, Archivo Municipal de Sevilla, Aguas y Saneamientos, expediente 41/1939). De estas esculturas, inicialmente trasladadas a los almacenes municipales, hoy se desconoce su paradero.